Autoconstrucción en Murcia
03.01.2008 2008-01-03 23:00:00
“Tipología de dúplex adosado, sujeta a las rígidas normativas municipales, en una periferia urbana y junto a un polígono industrial”. Bajo esta sinopsis poco prometedora podría englobarse toda esa ingente cantidad de construcciones anónimas e impersonales que casi se han convertido en monólogo en los extrarradios.
Las tres viviendas de este proyecto podrían haber engrosado esta larga lista de casas que nos asaltan en los alrededores de cualquier población. Las condiciones iniciales para el fracaso las cumplían sobradamente: zona de borde urbano; servicios urbanísticos sin realizar; normativa poco flexible; aplicación rigida de la misma según usos y costumbres convencionales y, por supuesto, muy escaso presupuesto. Sin embargo, contaba a su favor la actitud y disposición de los promotores. Todos eran jóvenes y amigos, además de ser los propios usuarios. Suplieron la falta de medios económicos con su propio esfuerzo físico y su predisposición. Todo esto exigía hacer unas casas que reflejaran esta situación tan particular. Necesariamente debían ser iguales pero al mismo tiempo personalizadas. El esfuerzo se dirigiría a explotar la tipología de dúplex tradicional y a demostrar que, independientemente de los usos y costumbres convencionales, es posible dar un paso más allá por manida que sea la tipología.
Ciertamente, la rigidez normativa supuso una complicación desde el principio del proyecto y obligó a rehacerlo hasta tres veces antes de conseguir la fórmula capaz de satisfacer a los técnicos municipales. Se demostró que el objetivo final era, sin desdeñar el máximo aprovechamiento de la edificabilidad, poder crear situaciones espaciales de interés que se tradujeran en un proyecto arquitectónico de interés. Tan intensa y fructífera resultó esta fase de definición y adaptación normativa que incluso produjo un posterior planteamiento de modificación normativa con el fin de otorgar mayor flexibilidad en su aplicación.
El solar se ubica en una calle estrecha colindante con uno de los polígonos industriales más grandes de España, situación que llevó a estructurar las casas en torno a los espacios interiores, controlando las vistas hacia el exterior a través de paños translúcidos de perfiles de vidrio en U. En las terrazas de las habitaciones y en los balcones se ejecuta este mismo cerramiento, hasta la altura de los ojos, para ocultar la visión de las naves industriales, permitiendo, sin embargo, contemplar las crestas de las montañas cercanas que asoman por encima de dichas construcciones. Así mismo, se convierten en espacios exteriores íntimos protegidos de la visión desde la calle.
El sistema de agrupación de las viviendas trata de evitar la apariencia seriada y acumulativa de las casas adosadas buscando, por el contrario, dotar al conjunto de una apariencia unitaria a través de la estructura compositiva de las fachadas, que, por otra parte, manifiestan hacia el exterior las ligeras asimetrías en el programa.
La fachada se materializa con un bloque split coloreado en masa en tono oscuro y obtenido del restante de una gran partida utilizada en otra obra de mayor tamaño. Las necesarias rejas de las ventanas en la fachada a la calle se resuelven con pletinas de acero galvanizado que buscan el ritmo del llagueado del bloque prefabricado y varían su densidad en función de la altura, estableciendo una sutil relación entre ambos materiales. El zócalo de chapa protege de la calle las ventanas que iluminan el semisótano e incorporan los cuadros de las instalaciones, dándole un carácter unitario a todos estos elementos. La escasez de espacio obliga a realizar un acceso conjunto para personas y vehículos, diferenciando ambos con un sutil gesto al rebajar la altura del paso de los vehículos. La fachada trasera se comunica con los patios de las viviendas, con suelos de malla electrosoldada que permiten el paso de la luz hacia los sótanos.Éstos no se destinan exclusivamente a albergar los garajes sino que se convierten en zona común multiusos, desde zona futura de juego de niños hasta zona actual de juego de adultos. Además, su muro de cierre se utiliza como rocódromo, pudiendo ocupar hasta una altura de 6 metros quitando la malla del suelo de los patios. En la planta baja se agrupan los usos de cocina, salón y habitaciones de apoyo y se relaciona con la planta superior gracias a un espacio a doble altura sobre el salón, protagonizado por la presencia de la luz exterior. La planta superior se reserva para dos habitaciones con sus respectivos baños.
Las viviendas son distintas en su interior, pues cada usuario especificó sus preferencias, adaptándolas a su gusto particular. La pieza de dormitorio, que cuelga de la viga superior, se comunica con la doble altura del salón y mira al exterior, sobre al patio trasero, a través de las aberturas de vidrio. Sobre ellas se disponen, cerradas con chapa perforada, las cajas que albergan las máquinas de aire acondicionado.
Este proyecto pretende luchar contra el precepto supuestamente contemporáneo por el cual la vivienda autoconstruida debe presentar un aspecto de baja calidad, pues de otra manera no parecería creíble que lo fuera. Es reseñable que, excepto los elementos principales de la estructura y ciertos detalles de terminación, la mayor parte de los trabajos los realizaron las tres parejas en fines de semana y ratos libres, implicando a familiares y amigos, convirtiéndose en un auténtico ejemplo de autoconstrucción.
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