El edificio Mediapro gana el Premio de Arquitectura BigMat
11.06.2009 2009-06-11 23:00:00
El jurado del III Premio de Arquitectura BigMat, presidido por el arquitecto Jesús Aparicio, ha decidido otorgar por unanimidad el primer premio del certamen 2009 al Edificio Mediapro de los arquitectos Carlos Ferrater, Patrick Genard y Xavier Martí, un proyecto que destaca por la precisa y adecuada solución estructural del proyecto que es sustancia de la forma final del edifcio.
El segundo premio ha correspondido a Manuel Bailo y Rosa Rull por su proyecto “Vivienda unifamiliar en Igualada”, mientras que el tercero recae en el Centro de Salud CMS San Blas, de los arquitectos María Hurtado de Mendoza, César Jiménez de Tejada y José María Hurtado de Mendoza
El Edificio Mediapro responde con acierto a la dificultad del problema planteado, tanto desde el punto de vista de su ubicación como desde el de su función y la impecable solución al mismo, sabiendo hacer que las solicitaciones urbanas y la función sean parte de la solución del proyecto, en una sutil combinación de respeto y rotundidad impuesta. Una combinación acertada en la que se suma, en las trazas de una torre propia del mejor Chicago, el clasicismo renacentista y el sutil escorzo de la mirada barroca. El jurado destaca la precisa y adecuada solución estructural del proyecto que es sustancia de la forma final del edificio, haciéndolo coincidir con el esqueleto y que combina las plantas diáfanas con unas fachadas resistentes que cobran el valor como plano y dejan que se desmaterialicen sus esquinas. Se trata de un edificio en el que las necesarias resistencia, sencillez y multiplicidad son las puertas de la persidad que se logra con su uso.
Foto: Edificio Mediapro
El edificio es una primera pieza de una secuencia que finaliza en la torre Agbar. El edificio gira su testero y se coloca frontalmente hacia la Diagonal, convirtiendo lo casual del escorzo en una fachada respetuosa alineada con la gran Avenida.
El edificio se perfora en sus cuatro primeras plantas para dar final a la calle Bolivia y focalizar la perspectiva urbana. La torre con su primer desplazamiento de voladizo, construye una arista que le otorga tensión y carácter. En su nivel inferior y coincidiendo con el zócalo del edificio vecino, la torre desvía su alineación, genera un nuevo plano, construye la fachada frontal a la Avenida Diagonal y permite abrir las visuales del edificio colindante.
En sus plantas superiores, el edificio busca en diagonal la arista superior de la torre, otorgando con su geometría un final escultórico y la interacción de las dos alineaciones genera un juego dinámico de sombras. El cuerpo bajo o zócalo, penetra bajo la torre y con su fachada transparente da lugar a un nuevo espacio público, una plaza triangular. En torno a ella, el edificio se convierte en una escultura respetuosa y atenta a las solicitaciones urbanas.
Foto: Edificio Mediapro
La torre de oficinas ofrece una gran felxibilidad de uso, gracias a la inexistencia de pilares o estructuras intermedias que permiten unas plantas diáfanas. Una única y repetida ventana, desarrollda en continuidad en todas las fachadas, ofrece una buena iluminación y vistas desde cualquier punto de la torre y una gran versatilidad de distribución interior.
El esqueleto estructural se convierte en la forma final del edificio al conseguir la coincidencia entre estructura sustentante y la fachada. Un mismo elemento, un pilar de 70 x 30 cm, varía su sección de acero interior, según el estado de cargas, a la vez que su relleno de hormigón le da una mayor inercia frente al fuego. La mayor altura de estos pilares en las plantas bajas y en la última destinada a instalaciones, otorga al edificio una configuración clásica.
La estructura pintada en un color bronce acerado al igual que los finos cercos metálicos de las ventanas, que cierran los huecos de la estructura, matiza las diferentes luces, adquiriendo así la torre un aspecto sensitivo y potente.
Foto: Vivienda unifamiliar en Igualada
En la Vivienda unifamiliar en Igualada, los autores han sabido hacer de la necesidad virtud utilizando la dificultad topográfica del desnivel de un terreno como herramienta específica del proyecto. Logrando realizar un recorrido continuode privacidad creciente aponderándose de la belleza del lugar, entendido como paisaje desde su cubierta y como fragmento desde su interior. El jurado también ha tenido en cuenta la coherencia estructural y constructiva de este proyecto con la anterior idea, al tratarse de un edificio principalmente ensamblado en seco y en el que destaca la pertinente estructura de un tubo doblado cerrado con plementería de acero.
Foto: CMS San Blas
El Centro de Salud CMS San Blas ha sido galaradonado por saber construir en un “lugar desubicado” una geoda de hormigón que contiene el espacio, la luz y el color, en una combinación de opuestos como son la geometría y la sensación. También se ha valorado el orden estructural propio de una “mezquita de la salud” que respira por 13 patios y el uso de la cerámica para dotar al espacio de profundidad. El adecuado tratamiento del color y los reflejos cerámicos que permiten desmaterializar el volumen y transformarlo en un plano sin espesor, buscando una luminosa levedad abstracta, confrontando el tratamiento del hormigón con la tersura y el reflejo oscuro del alicatado.
Foto: CMS San Blas
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