Envolvente de aluminio para un Vivero de Empresas
27.06.2011 2011-06-27 23:00:00
Los paneles composite de Alucobond, colocados en la envolvente del nuevo Vivero de Empresas de Moratalaz, consiguen establecer un juego cromático mediante el uso de acabados tornasolados.
Foto: Claudio da Cruz Freitas
El edificio para Vivero de Empresas de Moratalaz, promovido por Madrid Emprende, tiene un condicionante de partida muy poco usual. En base a un anteproyecto previo diseñado por el arquitecto Santiago Cirugeda, el concurso, ganado por el estudio a3arquitectos, plantea la necesidad de ubicar el edificio en la parcela de la escuela de Arte 4, encima del edificio multiusos existente.
El emplazamiento condiciona por tanto la totalidad de la propuesta. Al no poder apoyar sobre el edificio existente, se salva la luz de 12 m de crujía del pabellón mediante unos pórticos metálicos resueltos con vigas Vierendeel que se integran en la arquitectura de talleres independientes que resuelven las dos plantas del nuevo edificio.
Con una concepción tan singular de inicio, el edificio plantea un lenguaje arquitectónico completamente desligado de la arquitectura de la escuela de Arte 4, remarcando su condición singular en un barrio dominado por la arquitectura de bloques residenciales de los años 70.
El hecho de que la intervención se plantee desde la alineación a la vía pública enfatiza el carácter urbano del edificio frente al aislamiento buscado en la actual escuela, que ubica los espacios administrativos como un filtro o pantalla frente a la trama urbana.
El edificio complementa a la escuela como centro de inicio de la actividad profesional vinculada al diseño, motivo por el cual plantea una doble relación funcional: directa con el exterior mediante la creación de una plaza pública de acceso y estancia, y vinculada a la escuela mediante un acceso trasero desde el núcleo central de comunicación del edificio existente al que se conecta una rampa de desarrollo curvo.
Emplazamiento
Foto: Claudio da Cruz Freitas
El programa resuelve una dualidad principal: los 13 talleres vinculados al diseño, de funcionamiento independiente, y todos los espacios de servicio y apoyo a los mismos, concebidos desde la búsqueda de la interrelación entre los distintos usuarios y sus visitantes. Es por esto que los talleres se conciben como cajas aisladas, con cerramientos similares a los de la envolvente exterior del edificio, y los espacios de encuentro se unifican en una arquitectura abierta al exterior, mediante grandes superficies acristaladas y terrazas de uso compartido.
La singularidad del volumen se enfatiza mediante la resolución de la cubierta, que debido a la altura de la edificación colindante se convierte en la quinta fachada del edificio, plegándose en su frente oeste para enfatizar la plaza de acceso.
Todo el conjunto ha requerido de una elección de materiales singulares que acompañen a la solución arquitectónica. Tanto la envolvente de cubierta y bandejas como las cajas de talleres se han resuelto mediante paneles composite de Alucobond. Con este material se consigue establecer un juego cromático entre las distintas unidades de talleres mediante el uso de acabados tornasolados en sus envolventes, lo cual permite una variación de tonos en función de la incidencia solar.
En el interior, la envolvente de madera resuelve planos horizontales en suelos y techos, continuando en el exterior como acabado de las terrazas.
Planta primera
Planta segunda
Foto: Claudio da Cruz Freitas
Fachada en construcción
El panel composite Alucobond está formado por dos láminas de aluminio EN-AW-5005A (Al Mg 1) de 0,5 mm de espesor unidas por un núcleo central, normalmente en base de polietileno. Esta construcción dota al material de rigidez y ligereza, garantizando una perfecta planeidad de su superficie. El espesor estándar total es de 4 mm, pudiendo fabricarse también en 3 y 6 mm. Se suministra en planchas de varios anchos, pudiendo llegar hasta los 2050 mm, con una longitud total de hasta 8 m.
Las posibilidades de conformación de Alucobond son ilimitadas, pudiendo fresarlo, plegarlo, cortarlo, perforarlo o curvarlo con herramientas convencionales para construir las más persas formas o para adaptarse a las más complejas geometrías.
Las placas o bandejas obtenidas tras esta conformación se colocan a modo de fachada ventilada sobre una sencilla subestructura de aluminio. Para ello pueden emplearse persos sistemas de fijación, vistos u ocultos: remaches, tornillos, perfiles de anclaje, adhesivos para metales?Una vez colocadas se retira el film que protege el acabado y con ello queda terminada la fachada.
En cuanto a la elección de acabado las posibilidades son múltiples, desde el noble aspecto del aluminio en bruto a un extenso abanico de termolacados PVdF, donde destacan las gamasSpectra, con acabados de alto brillo que cambian de color en función del ángulo visual, y naturAL, en la que al acabado natural del aluminio se le aplica un texturizado y sobre él un lacado transparente, que protege y resalta sus propiedades, garantizando la durabilidad del aspecto deseado.
En la fachada del vivero se utilizaron los acabados Spectra Antique, el Spectra Red Brass y un color Standard, el Brilliant Metallic.
Foto: Claudio da Cruz Freitas
Arquitectos: a3arquitectos, Sara Solé Wert - Juan José García Aranda - José Ignacio Braquehais Conesa
Imágenes: Claudio da Cruz Freitas
Foto: Claudio da Cruz Freitas
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