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La Ruta Ríos de Luz de Valladolid

En DETAIL GREEN 02/2011 publicamos un artículo sobre la Ruta Ríos de Luz de Valladolid, a cargo de Rafael Gallego y Lara Elbaz.
Para ilustrar y conocer mejor el proyecto Phillips Lighting ofrece este
VÍDEO.

A continuación reproducimos el artículo publicado en DETAIL GREEN 02/2011, págs. 138-139:

¿Por qué modificar la iluminación de las ciudades?

Fundamentalmente, para dar servicio a los ciudadanos.

La iluminación debe generar soluciones equilibradas a las variadas necesidades de los ciudadanos:

• Funcionales

Se da por supuesto que la iluminación debe generar el nivel adecuado para poder ver correctamente. Normalmente nuestras ciudades están sobre iluminadas.

• Estéticas

La iluminación revela los paisajes lumínicos nocturnos de la ciudad y es importante revelarlos de manera sugerente, dándole espacio a la sombra, elemento que es totalmente natural durante las horas nocturnas.

• Sostenibilidad

La tecnología de la iluminación avanza muy rápidamente. Nuevos efectos lumínicos, mayor vida de las lámparas y menor consumo son aspectos que evolucionan continuamente.

• Subjetivas

El orgullo de pertenencia a la ciudad es uno de los efectos colaterales de una buena iluminación.

¿Cómo modificar la iluminación de las ciudades?

Idealmente con un plan director de iluminación. El plan director de iluminación es una herramienta que permite proyectar como será la iluminación de la ciudad en el futuro inmediato y a medio plazo (10 -15 años). Establece directrices que recogen las necesidades citadas en el párrafo anterior y los traduce a criterios técnicos que podrán desarrollarse con la tecnología que haya en el momento de su implementación. El plan director es a la iluminación como el urbanismo a la arquitectura. Fijándonos en cómo se desarrolla una ciudad o barrio sin plan urbanístico, se observa que lo mismo ocurre en la iluminación cuando no hay plan director, cosa que por desgracia ocurre con demasiada frecuencia. Los planes directores pueden ser, al igual que los de urbanismo, totales o parciales según las necesidades, posibilidades o intenciones que presente la ciudad.

¿Pueden ir de la mano diseño y eficiencia?

Tienen que ir siempre de la mano, pero nos gustaría hacer una observación importante: el objetivo que persigue el diseño es ofrecer soluciones completas a las necesidades de los usuarios. Lo más importante son los usuarios, y éste es el principio que no debe olvidarse. Cuando se realiza una propuesta, un diseño lo más completo posible bajo estas premisas, los factores energéticos y económicos son tenidos en cuenta, pero también el confort y otros aspectos subjetivos (estéticos, de salud, medioambientales…) son contemplados. Así la eficiencia es una consecuencia de un buen diseño.

Muchas veces se realizan propuestas que tienen como objetivo el ahorro económico, pasando por delante u obviando las necesidades del usuario. Estos planteamientos no generan buenos diseños. La relación entre diseño y eficiencia sólo tiene una dirección: un buen diseño suele ser eficiente, mientras que una propuesta eficiente rarísima vez es un buen diseño. Es decir, la iluminación se debe adaptar a la gente y no al revés.

¿Podéis comentar un ejemplo de iluminación de la ciudad?

Recientemente se ha finalizado en la ciudad de Valladolid una ruta nocturna de iluminación de monumentos que se llama Ruta Ríos de Luz. Es un plan parcial de iluminación que contempla la iluminación de los monumentos en sí mismos, de su entorno urbano y del recorrido entre áreas monumentales. Y en este caso la iluminación se convierte en una herramienta que además de ahorrar, genera un atractivo turístico y cultural para la ciudad.

El concepto del diseño de iluminación de la ruta Ríos de Luz se origina en base al significado histórico y filosófico de los ríos, el agua, la luz y el color y su estrecha relación con el origen y el desarrollo de la ciudad de Valladolid, de dónde viene y hacia dónde se dirige. Los Ríos de Luz transmiten un mensaje de memoria y de conocimiento,  de fluir de nuevas ideas, pensamiento y cultura, implican crecimiento y energía, vida y movimiento… 

Por su importancia pasada, se ha recuperado la memoria y el reflejo del río Esgueva, que en el siglo XIX fue desviado del centro de la ciudad para permitir su crecimiento, reintegrándolo simbólicamente en la ciudad vallisoletana. Este río virtual se transforma en una ruta lumínica que recorre la ciudad, guiando a las personas de manera sorprendente e interactiva.  El recorrido revela sus riquezas pasadas y presentes y desvela paso a paso, afluente a afluente, su historia y su cultura.

El objetivo que persigue el diseño de iluminación de esta ruta es ofrecer soluciones completas a las necesidades de los usuarios. Se han contemplado y potenciado los aspectos subjetivos y el confort visual además de factores energéticos y económicos. Partiendo de esta premisa y considerando que la iluminación debe adaptarse a las personas, el resultado obtenido es una intervención eficiente con un alto componente estético, que pone en valor la ciudad de Valladolid al anochecer. La ruta lumínica adquiere de esta manera una personalidad propia que le confiere un atractivo turístico y cultural.

La ruta Ríos de Luz atraviesa y conexiona diferentes áreas del centro de la capital. Cada área engloba edificios y monumentos así como las calles y plazas del entorno.  Las acciones realizadas en las áreas han consistido en ordenar y armonizar el entorno: unificar el color de las fuentes de luz empleadas, reducir niveles lumínicos y potenciar en lo posible la presencia de la sombra para obtener paisajes lumínicos nocturnos más efectistas. Los edificios y monumentos se han iluminado de acuerdo a sus características particulares, pero manteniendo un criterio en cuanto a las técnicas empleadas que armoniza toda la actuación. Se ha unificado el color de la luz en todos los monumentos de la ruta y empleando la variación de intensidad lumínica para realzar detalles. Además, se ha dado prioridad al confort visual, empleándose accesorios antideslumbrantes siempre que ha sido necesario. También se ha buscado una integración visual de las luminarias en su entorno con el objetivo de que pasen totalmente desapercibidas durante el día. De acuerdo a los criterios de diseño definidos en el concepto,  se ha reducido considerablemente el nivel de iluminación de los monumentos y su entorno mejorando la percepción y generando una mayor sensación de belleza y bienestar, utilizando para ello la última tecnología y luminarias de bajo consumo de leds. Esta reducción se traduce además en un importante ahorro tanto en consumo eléctrico como en mantenimiento, confirmando la estrecha relación entre diseño y sostenibilidad. De los más de 30 monumentos objeto de esta actuación, se ha renovado la iluminación existente en aproximadamente la mitad, y se ha añadido una nueva instalación de iluminación en los edificios restantes y que carecían de iluminación.  El resultado total de la actuación ha permitido un ahorro energético del 44,5% (incluyendo la instalación de los edificios que carecían de iluminación previa).

En toda la ruta se emplea un código de luz de color, que permite unificar los usos de los edificios así como comunicar diferentes mensajes de manera visual y clara.  De esta manera, y puesto que los ríos están vivos y son cambiantes, se emplea luz en color verde río (verde azulado) para marcar el recorrido a través de la ciudad. Emitida por diferentes elementos luminosos que el visitante reconocerá con facilidad, esta luz verde río adquiere el rol de guía turístico visual para conducir y acompañar al visitante en el descubrimiento del esplendor arquitectónico y cultural de Valladolid. 

En 1570, el papa Pio V estableció los colores litúrgicos que hoy adornan el altar y el púlpito y llevan los sacerdotes en la misa dependiendo del momento del año. Así, el interior de las torres de las iglesias y, en su caso,  algún hueco más, se ilumina en color litúrgico comunicando al exterior el mensaje litúrgico: morado para el Adviento, Cuaresma y liturgia de difuntos; blanco para tiempo pascual, tiempo de navidad, fiestas del Señor, de la Virgen, de los ángeles, y de los santos no mártires; rojo para el Domingo de Ramos, el Viernes Santo, Pentecostés, fiesta de los apóstoles y santos mártires; verde para el tiempo ordinario. Finalmente, para permitir reconocer fácilmente los espacios culturales presentes en toda la ciudad se emplea luz color Valladolid (el institucional burdeos violeta de la ciudad) en cada uno de los edificios dedicados a la amplia oferta cultural. La ruta Ríos de Luz ofrece una nueva manera de disfrutar de la tarde-noche de Valladolid, viviendo experiencias culturales, gastronómicas y lúdicas y paseando en un entorno urbano atractivamente iluminado.

04.07.2012

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